Gota a gota, cuidado que se agota

3 Ene, 2014 |

Abrimos la llave y ahí está: limpia, trasparente y vital.  Proveniente de ríos, mares y océanos, el agua representa casi el 70% de la superficie de la tierra pero a la vez es uno de los recursos naturales más utilizados por el hombre. De acuerdo con datos del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), sólo el 3% de toda el agua del mundo es dulce y de la cual sólo es aprovechable el 1%. Debemos dimensionar que sólo el 0,0001% del agua dulce es de fácil acceso para el uso de los seres humanos ya que el resto se encuentra en campos de hielo, glaciares o arroyos congelados, reservas de agua que debido al calentamiento global han comenzado a derretirse.

Acoplado al crecimiento de la población mundial y de las economías, también ha crecido la demanda de recursos hídricos. Así, según datos de la UNESCO, el 70% del agua se utiliza en la agricultura, un 22% en industria y sólo un 8% en usos domésticos, o sea en cocinar y bañarnos, entre otras actividades.

Por ejemplo, Chile es un gran productor de carne y para lograr las 197 mil toneladas que produce anualmente de carne bovina emplea cerca de 28 mil litros de agua. Con esa cifra podríamos llenar más de dos millones de piscinas olímpicas, según estimaciones de la página “Chile Desarrollo Sustentable”. Si se midiera la cantidad de agua que se utiliza para producir estos productos-huella hídrica- se podrían ahorrar entre un 40 a un 80%. Por eso es de vital importancia que las empresas optimicen sus procesos para reducir sus consumos de agua y poder gestionar de una manera eficiente y limpia sus residuos líquidos industriales.

Los cambios de hábitos e implementación de procesos y procedimientos sustentables en términos hídricos son urgentes, de lo contrario, para 2015, todos los países a nivel mundial van a tener que desembolsar anualmente y durante 20 años, $1.8 mil millones de dólares para costear las necesidades hídricas que van a surgir, de acuerdo con un informe de Naciones Unidas, consignado por el sitio Sustentare. Así, de seguir con los mismos niveles actuales, para 2030, la diferencia que existe entre la demanda de líquido y de suministro será de un alarmante 40%.

Por Belén Miranda

 

 

MÁS HISTORIAS RELACIONADAS