Bienvenida la diferencia a Walmart Chile

4 Oct, 2016 |

Generar oportunidades de trabajo a personas con capacidades diferentes implica inevitablemente prepararse en una variedad amplia de escenarios, que se pueden agrupar en dos grandes dimensiones: aquellas funcionales básicas que abordan lo elemental de la necesidad específica de la persona integrada y aquellas más profundas y complejas que tienen que ver con aspectos más emocionales, tanto para los que entran a la empresa como para los que acogen.

Si bien la combinación de ambas son importantes para la implementación de un óptimo espacio laboral, finalmente aquellas vinculadas con lo social y el ánimo con que el entorno integre esa “poca tradicionalidad” es lo que marcará una gran diferencia. Se entiende que hay un camino por construir y en esto la empresa, compañía, organización o equipo de trabajo debe poder contar con herramientas para que el proceso de inclusión se realice de forma impecable y orgánica.

Acá entregamos algunas pistas para aquellos que se entusiasmen y quieran informarse un poco más al respecto y por qué no, ¡sumar a un talento “no tradicional” a su equipo!

Para que exista compromiso y entusiasmo en todos los involucrados, es muy importante saber cómo acompañarlos y darles apoyo en este proceso, tanto a los trabajadores integrados como a los que apoyarán la integración. Antes que nada, es recomendable preparar el ambiente laboral compartiendo la filosofía de la empresa, enmarcada en valores que predominan en la sociedad actual tales como la solidaridad, ética, justicia, no discriminación e igualdad de oportunidades. Esto ayudará como puntapié inicial permitiendo que el equipo sume e integre estos valores como propios, de forma previa, junto con atender dudas y compartir aprehensiones de forma abierta.

Poder contar con un tutor capacitado para guiar a la persona integrada en el ejercicio de su actividad laboral es lo ideal, así como también determinar que  las tareas de responsabilidad de este trabajador deben ser adecuadas a las capacidades de esta persona. En caso de no contar con alguien especializado, solicitar la colaboración de un voluntario que conozca cómo realizar el trabajo también puede sumar en el proceso de aprendizaje recíproco e integración.

Un tema relevante tiene que ver con cómo relacionarse con un trabajador integrado, o como líder, ¿de qué manera se les puede pedir que mejoren o cambien algo sin que ninguna parte se sienta frustrada?

¿Cómo hacerlo?

Alguien que se ha sentido “distinto” toda o parte de su vida, busca sentirse “igual”. El trato, por lo tanto como hacia cualquier trabajador, debe ser igualitario. Esto es clave, por lo tanto la instrucción más práctica, pero no fácil, es actuar de forma natural, procurando que haya comprensión de la solicitado o requerido al trabajador integrado.

Ante una posible situación donde se vea la necesidad de ayuda, un buen camino es ofrecerla, en tono de colaboración y respetar la respuesta que el trabajador entregue, manteniendo la oferta en caso necesario. Si fuera necesario hablar un tema más difícil o complejo, no hay que tener temor, explicando nuevamente de forma clara los motivos de la situación.

Ser claros respecto de la expectativa de desempeño, acompañado de tiempos para lograr ser “experto”, acompañamiento y supervisión son componentes que ayudarán a entender dónde y cómo llegar.

Hoy las empresas han aprendido a incorporar valores y propósitos compartidos con la sociedad, ubicándose como un actor relevante dentro de ella pudiendo hacer una diferencia y aporte real. Esta demostrado que contar con equipos diversos e inclusivos identificados con estos valores enriquecerá a niveles profundos y trascendentales el resultado humano y por lo tanto productivo de cualquier entorno laboral. La invitación esta hecha, abrir las puertas a la diferencia e integrar si bien requiere de un esfuerzo adicional, generará sin duda beneficios en el resultado (económico y personal).

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