Calefacción sustentable: calor de hogar a un precio conveniente

8 Ago, 2014 |

Recuerdo cuando dije que este invierno sería menos frío que el anterior” canta una conocida canción chilena. Da la impresión que este invierno azotó con más fuerza a nuestro país y todos esperamos ansiosos la llegada del sol y la primavera. Mientras tanto, solo nos queda echar mano a alguno de los diferentes tipos de calefacción que nos ofrece el mercado, y qué mejor que basar nuestra decisión considerando precio y rendimiento.

Para comenzar a hablar de calefacción sustentable, es necesario aclarar que todos los sistemas y artefactos de calefacción contaminan en alguna medida. Por esto, es importante que a la hora de elegir qué tipo de sistema usaremos, consideremos uno que además de calefaccionar adecuadamente los espacios, tenga un bajo consumo de combustible y produzca la menor cantidad de contaminantes.

En principio, podemos confiar que la mayoría de los productos disponibles en el mercado cuentan con estándares de calidad en cuanto a su operación, certificados por organismos acreditados, pero lo complejo está en que una cosa es la manipulación del aparato y otra completamente diferente el cómo funcionan. Por ejemplo, los calefactores a gas o parafina emiten gases contaminantes, los que al concentrarse en lugares sin ventilación producen la llamada “contaminación intradomiciliaria” por concentración de monóxido de carbono en espacios cerrados. En este caso, la calefacción no será ni sustentable ni sana.

Los sistemas de calefacción eléctrica no producen contaminación intradomiciliaria. Ya sea por convección, ventilación o radiación, la calefacción eléctrica nos entrega una opción para quienes buscan calor más sano, especial para niños o personas con enfermedades respiratorias. El único problema de este sistema es el alto costo económico y energético, ya que en general consumen gran cantidad de energía, por lo que tampoco es necesariamente amistosa con el medio ambiente.

Lo mejor que podemos hacer es usar la calefacción eficientemente, y para eso aquí tenemos algunos tips que nos ayudarán a minimizar los efectos negativos de cada uno de ellos:

  • Cuando dimensionamos los espacios a calefaccionar, tendremos una mejor idea sobre cuánta potencia requerimos para calefaccionarlo, evitando ineficiencias.
  • Si elegimos un sistema de calefacción que usa combustible, tratar de que tengan ductos de evacuación al exterior o mantener una correcta ventilación de los espacios en que se utilice.
  • Un sistema de calefacción que permita su traslado con ruedas nos ayudará a enfocar el calor en los lugares que estemos utilizando, evitando el sobreuso de calefacción en espacios vacíos. Así mismo, se recomienda mantener las puertas cerradas de las habitaciones que no se están usando.
  • Aislar correctamente puertas y ventanas nos ayudará a mantener el calor dentro de la casa. Un hogar correctamente aislado nos permite ahorrar entre un 20% y un 40% de gastos en calefacción.
  • Privilegiar los sistemas de calefacción con termostato, que mantendrán una temperatura constante en la habitación y se apagarán cuando ésta se alcance. Lo ideal es mantenerlos a 19° o 20° de temperatura.
  • En días soleados, abrir puertas y ventanas para que sea el calor del sol el que ayude a alcanzar la temperatura óptima.

Con estos sencillos consejos, seremos capaces de elegir correctamente un sistema de calefacción para este invierno. Lo más importante que debemos tener en mente es buscar un sistema que se adecúe a nuestros espacios y que además cuide nuestra salud y la de quienes nos rodean en este invierno.

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