Chile, país de voluntarios

2 May, 2016 |

El chileno siempre se pone. No importa cuál sea la causa a la que hay que aportar, la naturaleza del chileno es ser solidario, y eso se refleja en cómo respondemos a nivel nacional ante situaciones como terremotos, inundaciones, sequías y otras catástrofes. No importa cómo ni en qué cantidad, nadie queda ajeno a entregar su grano de arena en nobles causas sociales.

Si bien este espíritu colaborador se hace patente para catástrofes o emergencias, la solidaridad la podemos ver en diferentes ámbitos día a día: ya sea inscribirse como socio de una fundación, aportando con el vuelto en el supermercado, ayudando con mano de obra a una causa o quizás viralizando por redes sociales contenido que sensibilice respecto de alguna causa, cada uno se entrega a sí mismo de la manera en la que siente que más puede ayudar, y a pesar de que muchas veces podemos pensar que lo que aportamos es muy poco, no hay que desestimar que todos los pequeños aportes se convierten en grandes resultados, y que lo importante es encontrar algo que nos mueva y activarnos en su favor.

No solo los ciudadanos se involucran en las causas sociales: cada día son más las empresas que también han entendido que, independiente de lo que cada uno aporte a modo personal, es necesario hacerse presente de manera corporativa en acciones solidarias. Cuando una compañía decide hacerse parte de una causa, no tiene sólo con hacerse cargo de los efectos de su operación, sino que también, por la responsabilidad que adquieren con su entorno y las comunidades en las que operan, creando un valor agregado a su línea de negocios.

Una de las grandes causas que congregan a Chile es la Teletón, en donde se ve el esfuerzo tanto de ciudadanos como empresas, haciéndose parte de una gran causa. Por 27 horas, todos los chilenos volcamos nuestra atención hacia los niños y adultos que se rehabilitan en el centro, siendo capaces de salir de nuestra inercia, ayudar y participar en una jornada que saca lo mejor de nosotros mismos.

Fomentar la participación ciudadana, construir un mejor país y superar catástrofes son grandes razones para no quedarse fuera del círculo virtuoso de la ayuda social. Toda fuerza aporta en la tarea de crear una sociedad más amable, más solidaria y en la que todos podamos vivir mejor.

MÁS HISTORIAS RELACIONADAS