Debates que abren oportunidades

6 Ene, 2014 |

Un buen café, un ambiente agradable, un grupo de especialistas listos para compartir sus conocimientos y un público ansioso por conversar con ellos, son parte de los ingredientes que componen los cafés cientificos que está realizando el Centro de Biotecnología de la Universidad de Concepción, que buscan acercar temas de índole científico, que suelen ser lejanos para las personas, a la discusión pública.

El pasado 12 de diciembre, el tema  tratado fue el desarrollo de los biocombustibles en Chile y los desafíos ambientales y sociales que plantean. Los biocombustibles son un tipo de combustible derivado de la biomasa, que es una materia orgánica de origen animal o vegetal. El más conocido es el Biodiésel, que se produce por una reacción química de trasesterificación entre los aceites vegetales o grasas animales o aceites comestibles en desuso con metanol o etanol, lo que da como resultado también un producto secundario que es la glicerina. Así, el aceite que desechamos despúes de freir, o las semillas de plantas oleaginosas como la soja, el maní, el girasol y la palmera africana, pueden servir de base para estos combustibles.

Otros tipos de biocombustibles son el bioetanol, producido a partir de la fermentación de cultivos como la caña de azúcar y la remolacha, y el biogás que es generado mediante una fermentación anaeróbica (ausencia de oxígeno) de desechos orgánicos de origen animal o vegetal.

Las ventajas de los biocombustibles son muchas: son renovables porque se generan a partir de materias que pueden volver a cultivarse, son más limpios que los combustibles fósiles porque son más biodegradables, generan empleos en la agricultura y aprovechan materias que usualmente son consideradas como residuos altamente contaminantes como el aceite y la grasa. Por otro lado, ciertos cultivos para biocombustibles también pueden representar un desafío puesto que algunos compiten con cultivos para alimentos por el uso del suelo o pueden incentivar la deforestación de vegetación autóctona.. Así, en países como Malasia o Sumatra, zonas enteras han sido deforestadas para generar materia prima para la producción de biodiesel, lo que también podría conllevar un aumento en el precio de los alimentos y terminar por afectar a la población animal.

La discusión entre expertos ayuda a resolver interrogantes trasendentales en el caso que Chile apueste fuerte por el desarrollo de los biocombustibles, que nos ayudarían a reducir la dependencia energética que padecemos. Sin ir más lejos, Chile importa el 97% de sus necesidades de petróleo, un 84% del carbón que ocupa y un 78% de las necesidades de gas natural.

Las opciones son muchas e instancias como los cafés científicos nos ayudan a arrojar luz sobre temas que determinan las bases de la sustentabilidad para que el día de mañana nuestros hijos y nietos puedan vivir en un mundo en el respiren tranquilos.

Por Belén Miranda

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