Chile: un país más consciente

7 Mar, 2014 |

Nos deberíamos sentir orgullosos, porque como país hemos avanzado mucho en torno a la accesibilidad de las personas con dificultad para movilizarse, eliminando barreras que resultan más determinantes que las propias limitaciones de la persona. Es por esto que la accesibilidad universal se convierte en un factor imprescindible para la igualdad de oportunidades.

Según la Encuesta CASEN 2011, un 7% de la población manifiesta tener algún grado de discapacidad. Nuestro país ha abordado este tema desde distintos visiones, en una evolución histórica que ha ido asumiendo los distintos enfoques, optando por un modelo centrado en las personas, el respeto de sus derechos y el fomento de su independencia y autonomía, el cual nos desafía a abandonar el asistencialismo y generar las condiciones que permitan su plena inclusión social y una efectiva igualdad de oportunidades.

El nuevo paradigma se centra en entender esta condición a través de las deficiencias que presenta entorno, y que aumentan las barreras existentes para aquellas personas y restricciones a la participación en la sociedad. Lo anterior implica entonces que sea la sociedad la que debe hacer las adecuaciones para incluir a las personas con capacidades distintas.

Una ley necesaria

En este contexto, la principal consecuencia normativa en nuestro país es la Ley Nº 20.422 que Establece Normas Sobre Igualdad de Oportunidades e Inclusión Social de Personas con Discapacidad, aprobada el año 2010. Ésta habla sobre la elaboración de un instrumento que aborde integralmente, desde la acción del Estado orientado por Política Nacional para la Inclusión Social de las Personas con Discapacidad.

Es necesario que esta nueva Política no busque establecer regímenes especiales o paralelos para las personas con capacidades especiales, ya que para que exista una efectiva inclusión social es necesario centrar la acción del Estado en la equiparación de oportunidades. Considerando estos aspectos, el desafío de elaborar esta nueva política, para el período 2012-2020, es lograr que ésta contribuya a la generación de una cultura de respeto y resguardo de los derechos de aquellas personas, y concrete su participación en la sociedad en todos los ámbitos, asumiendo como principios la igualdad de oportunidades, la corresponsabilidad social, el respeto de la diversidad, la autonomía y el diálogo social.

Es tarea de nosotros también, y no solo del Estado, contribuir a la generación de una cultura de respeto y resguardo de los derechos de las personas con algún tipo de discapacidad física, sensorial y/o mental y, promover su participación en la sociedad, ya sea en términos de educación, económicos, sociales y culturales, que permitan su plena inclusión social, que finalmente nos enriquece a todos.

Por Ronit Konitzki

 

*Si quieres conocer la política de Diversidad e Inclusión de Walmart Chile, haz click aquí…

MÁS HISTORIAS RELACIONADAS