El acto de fe que todos merecen

11 May, 2015 |

En un hogar, por norma general, son los padres quienes proveen a sus hijos de las necesidades básicas. ¿Qué pasa cuando un padre o una madre que ha estado privado de libertad no encuentra una oportunidad para rehacer su vida? Es imposible llegar a imaginar el prejuicio que enfrentan al buscar una manera honesta y digna de mantener a sus familias, y al contrario de lo que muchos piensan, la reinserción social de quienes han delinquido no es una utopía.

La fundación Paternitas tiene un programa que ayuda y capacita a 150 hombres anualmente, quienes a pesar de estar privados de libertad, cuentan con el beneficio de poder salir todos los días a aprender un oficio asociado a la construcción, albañearía, carpintería u otro. Cuando se termina el programa son incorporados en empresas colaboradoras de la fundación.

La fundación realiza una evaluación y tratamiento multidisciplinario, una intervención social y terapéutica, junto con talleres vocacionales y de capacitaciones laborales. Durante este proceso, es fundamental disminuir los riesgos de reincidencia en las personas que han cumplido condena o que están con libertad condicional, y para eso se trabaja a través de la intervención sicológica y social, y luego se hace énfasis en su inserción en el mercado. Esto, con el fin de dar una señal potente de que no importa qué haya sucedido antes en tu vida, con esfuerzo y ganas todos podemos salir adelante y buscar una nueva vida.

Cuando alguien entra en el círculo de la delincuencia, toda la familia sufre por diferentes motivos. En el caso de los  hombres, la preocupación de dejar a su familia a la deriva es una responsabilidad enorme y por esto, la reinserción laboral de las personas que están o que han estado privadas de libertad es un tema muy importante para la sociedad. La labor que realiza la fundación Paternitas nos ayuda a reflexionar sobre qué podemos hacer nosotros para apoyar a quienes están haciendo un esfuerzo por ser cada día mejores.

Ellos ponen el esfuerzo y las ganas, la sociedad debe poner las posibilidades. Cambiar es posible e incentivar esas ganas con oportunidades concretas de rearmarse puede ser el factor determinante para decidir llevar una vida digna. Walmart Chile entrega oportunidades laborales a personas que han estado privadas de libertad  y contribuye en el funcionamiento de la Fundación Paternitas, creyendo firmemente en que las segundas oportunidades son posibles y que todos tenemos un potencial enorme que aportar al mundo.

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