Una nueva imagen para el Jefe

1 May, 2013 |

Porque no sabe nada o sabe demasiado, porque tiene mal humor o porque dice chistes aburridos, porque nunca está o porque no les deja respirar… Desde siempre han existido múltiples motivos para dedicarles canciones y caricaturas entre otras expresiones creativas. Nos referimos a los jefes, cargo que en muchas ocasiones es acompañado por adjetivos muy peculiares.

David Fishman, experto en liderazgo, asegura que un 80% de las personas que renuncia (basado en los estudios de Saratoga Institute) lo que busca, no es  desvincularse de la empresa, sino que renuncia a seguir teniendo a su jefe.

Para los casos en los que esto ocurre, los especialistas explican que convertirse en un buen jefe es posible: está relacionado con la voluntad y lograr que un equipo esté orgulloso de su superior tiene que ver con reflexionar sobre cómo sería tenerse a sí mismo como jefe.

Robert Suttong, académico de ingeniería y ciencias de la administración en la Universidad de Stanford , se ha especializado en cultura organizacional y en sus publicaciones encontramos datos simples pero que pueden comenzar a producir cambios profundos  en nuestras relaciones: No insulte, no invada el metro cuadrado del otro, no amenace ni intimide, no bromee sarcásticamente sobre otro, no lo haga invisible, no lo mire feo.

Con un análisis un poco más profundo, el especialista en liderazgo Roger M. Schwarz, detalla en su libro “Smart Leader, Smarter Teams: How you and your team get unstuck to get results” que un buen jefe no permite que sus equipos se queden estancados, esto se logra adoptando valores que les permitan aprender unos de otros de forma más horizontal, con la perspectiva que permite ver que las metas son de todos y no que la meta es del jefe (y que este se desvive controlando que las cosas sucedan); también explica que es fundamental, para un buen jefe, mantenerse informado para tomar las decisiones correctas, por lo tanto hay que esforzarse en hacer la preguntas correctas, al mismo tiempo que debe responder transparentemente a las preguntas de su equipo, usando ejemplos claros, información relevante, explicando las causas y razonamiento detrás del asunto.

A continuación, el decálogo de Robert Suttong, que les ayudará a emprender el camino hacia convertirse en un jefe tan extraordinario, que todo su equipo querrá tener ese tazón que dice “Mi Jefe es El Mejor”

– El éxito del equipo depende, en gran medida, de ser el maestro de lo obvio y del sentido común, no de ideas extrañas, métodos oscuros o augurios mágicos.

– Tener metas ambiciosas y bien definidas es importante, pero es inútil pensar mucho en ellas. El trabajo del jefe consiste en sacar adelante pequeñas victorias que permiten al equipo hacer un poco de progreso cada día mirando hacia la gran meta.

– Una de las partes más importantes y difíciles, es alcanzar el delicado equilibrio entre ser demasiado firme y no lo suficientemente asertivo.

– El trabajo del jefe es servir como escudo humano para proteger al equipo de intrusos externos y distracciones de toda índole.

– Hay que esforzarse lo suficientemente como para convencer a la gente de que se está a cargo, pero lo suficientemente humilde como para darse cuenta que a menudo se va a estar equivocado.

– El jefe debe luchar como si no se equivocara, y escuchar como si se equivocara (y enseñar al equipo a hacer lo mismo).

– La innovación es crucial para todos los equipos y para la organización. Así que el trabajo del jefe consiste en animar al equipo para generar y probar todo tipo de nuevas ideas. Pero también es su trabajo generar conciencia sobre las malas ideas que se generan y evaluar qué se hace con ellas.

– Lo equivocado o desafortunado es más fuerte que lo bueno, por lo tanto es más importante eliminar lo negativo para acentuar lo positivo.

– Cómo hago las cosas es tan importante como las cosas que hago.

– Al ejercer el poder sobre los demás, se está en un gran riesgo de actuar como un insensible, y no darse cuenta.

Y para finalizar “La autoridad es el poder que te entregan las personas a cambio de servicios. Liderazgo es el servicio a las personas que te entregan el poder para cambiar”. David Fischman

 

Por Kim Brierley

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