Energía Buena, Bonita y Barata en Uruguay

14 Oct, 2013 |

Porque la eficiencia también es amiga del medio ambiente, hoy queremos contarles sobre una gran iniciativa en materia energética que impulsó un vecino latinoamericano: Uruguay.

Corría el 2005 cuando los uruguayos enfrentaron una grave crisis de energía producto de la decisión de Argentina de cortar la mitad del suministro de gas natural. Al igual que en Chile, en Uruguay el mercado energético depende de otros países solventar el consumo. En ese entonces llegaron a acuerdo con los trasandinos, pero a la vez plantearon la necesidad de crear una central de respaldo en caso que volviese a ocurrir un problema.

La novedad está en que Uruguay decidió jugársela por aumentar la sustentabilidad de su abastecimiento eléctrico, proponiéndose una ambiciosa meta: lograr que para el 2015, la mitad de la matriz energética nacional proviniera de fuentes renovables.

¿Cómo lo hicieron?

El 2006, tras varias investigaciones, los uruguayos decidieron que la mejor alternativa era la energía eólica –producida por el viento– dadas las condiciones específicas de su país.

Luego, el 2008 se contrató a instituciones privadas para crear pequeños campos de prueba, donde descubrieron que no sólo eran capaces de generar suficiente energía sino que además, ésta era más económica que la térmica.

Fue así como el 2011 licitaron tres grandes parques eólicos. El proyecto que convertirá a Uruguay en la primera potencia de energía eólica del mundo, contempla más de 22 parques y 500 molinos para lograr la meta, que si bien no logrará abastecer la mitad del suministro eléctrico para el 2015, expertos afirman que al menos generará el 30%.

Las dificultades

La gran duda está en si el sistema de transmisión será capaz de soportar la inyección de tanta energía eólica, ya que hasta entonces el país con mayor participación de esta energía en la matriz es Dinamarca con un 25%. Sin embargo, los expertos uruguayos son optimistas y, en base a sus investigaciones, indican que la matriz no tendrá problemas para soportar la inyección de un 50% de energía eólica.

Por María José Necochea.

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