Glaciares en Chile: los hielos del fin del mundo

15 Sep, 2014 |

Chile es un país privilegiado: una larga costa y una enorme cadena montañosa envuelven nuestra geografía, que comienza con desiertos y salares en el norte, para luego entrar en la zona central con campos y plantaciones de diversos tipos, hasta los bosques, volcanes y glaciares del sur. Pocos países tienen tanta belleza natural y sin embargo, pareciera que nos cuesta mucho decidirnos a cuidarla como corresponde.

Entre los planes actuales del gobierno se encuentra un proyecto de protección a los glaciares chilenos, dada la importancia que representan para nuestro ecosistema. De toda el agua que hay en el mundo, aproximadamente el 3% es agua dulce y de ese porcentaje, el 68,7% está en glaciares y capas heladas.  Hoy en día, el agua dulce contenida en los glaciares es el principal seguro que tenemos los humanos para la subsistencia, ya que son una reserva estratégica debido a la importancia que tienen para la alimentación de cuencas hídricas y recarga de ríos, lagos y napas subterráneas en épocas de sequía.

¿Qué está pasando con los glaciares? El cambio climático ha llevado a que comiencen a derretirse, y según un estudio realizado por el Departamento de Geografía de la Universidad de Chile, el Instituto Patagonia y el Centro de Estudios Científicos de Valdivia sobre el avance y retroceso de los glaciares en nuestro país, concluyó que en base a una muestra del 5,6% de ellos, ubicados entre la III y la XII Región, el 6% avanzó en su formación, 7% se mantuvo y el 87% ha retrocedido, por lo que hoy más que nunca se hace urgente poner foco en su conservación y cuidado.

De acuerdo a Matías Asun, director de Greenpeace Chile, los esfuerzos por conservar estos hielos milenarios aun son precarios: “Los glaciares hoy no existen ni en el Código de Aguas ni en la Constitución política, lo que quiere decir que no hemos sido capaces de generar un marco jurídico que establezca que son de todos los chilenos. Son reservas estratégicas de agua, sistemas que ayudan a regular el clima y que tienen una serie de beneficios ambientales, que al no estar considerados en la ley, quedan en tierra de nadie”, advierte.

Con esto, podemos hacernos un panorama general sobre por qué los glaciares están a la palestra de la opinión pública y entender que su belleza no es lo único por lo que vale la pena poner ojo, sino porque además preservación debe ser vista como una necesidad estratégica y un seguro para nuestro país y sus habitantes.

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