Inclusión en empresas: los beneficios de la diversidad

23 Jul, 2014 |

Todos estamos de acuerdo en que a la hora de contratar personas con capacidades diferentes, éstas deben recibir igualdad de trato y oportunidades en el lugar de trabajo, como cualquier persona, entendiendo la defensa de los derechos humanos como un poderoso argumento a favor de la inclusión. Pero en la actualidad, esta defensa pierde sentido al enfrentar un momento en la economía mundial donde la creación de equipos de trabajo que incluyan gente con habilidades especiales ofrece ventajas significativas en las empresas donde se implementa.

Según especialistas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), se ha demostrado que este tipo de individuos tienen variadas características que los  convierten en trabajadores confiables y productivos, además de una ventaja competitiva para la empresa.

Las personas con capacidades diferentes, al ser incluidos en ambientes de trabajo tradicionales, entregan confianza ya que suelen ser empleados que permanecen más tiempo en su empleo y además, muchos empleadores señalan que el trabajo en equipo y la moral mejoran cuando trabajadores con discapacidad se incorporan a la plantilla. Al ser personas que pueden poseer habilidades que muchas veces hasta ellos mismos desconocen, se convierten en un recurso de capacidad y talento aún por explotar.

 

Una nueva organización

Los derechos humanos están sacramentados en varias y diversas normas y convenciones internacionales. Y una recién creada es la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (UNCRPD, por sus siglas en inglés), que exige a los gobiernos reconocer el derecho de las personas con discapacidad a trabajar en igualdad de condiciones con las demás, lo cual incluye el derecho a tener la oportunidad de ganarse la vida mediante un trabajo libremente elegido o aceptado en un mercado y un entorno laboral que sean abiertos, inclusivos y accesibles.

Nunca una convención de las Naciones Unidas había reunido un número tan elevado de suscritores en el día de su apertura a la firma, como lo fue este caso. Se trata del primer instrumento amplio de derechos humanos del siglo XXI y la primera convención de este tema que se abre a la firma de las organizaciones regionales de integración. Señala un “cambio paradigmático” de las actitudes y enfoques respecto de las personas con discapacidad.

La Convención se concibió como un instrumento de derechos humanos con una dimensión explícita de desarrollo social. Se aclara y precisa cómo se aplican a las personas con discapacidad todas las categorías de derechos y se indican las esferas en las que es necesario introducir adaptaciones para que las personas con discapacidad puedan ejercer en forma efectiva sus derechos y las esferas en las que se han vulnerado esos derechos y en las que debe reforzarse la protección de los derechos.

El objetivo es promover, proteger y asegurar el goce pleno y en condiciones de igualdad de todos los derechos humanos y libertades fundamentales por todas las personas con discapacidad, y promover el respeto de su dignidad inherente.

Este universo de gente incluyen a quienes tengan discapacidades físicas, mentales, intelectuales o sensoriales a largo plazo que, al interactuar con diversas barreras, puedan impedir su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás.

Este organismo internacional vela por mejorar la calidad del trabajo de  colaboradores en todo el mundo, en ese sentido no es de extrañar que promuevan la inclusión de personas con capacidades diferentes a los equipos de trabajo, porque éstas serán un excelente aporte para la compañía, para sus compañeros de trabajo y para los clientes.

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