Integración de minorías étnicas: incluir para avanzar

14 Ago, 2014 |

¿Quién no se ha sentido distinto en algunas situaciones? Esta sensación es incómoda y saber cómo reaccionar frente a ella es difícil. Ser incluido en grupos, equipos de trabajo o en distintas agrupaciones es un reto que cada uno de nosotros debe enfrentar muchas veces en la vida.

En todo el mundo, todos los días, miles de personas se ven rechazadas al negarles un puesto de trabajo u ofrecerles un salario más bajo únicamente ser parte de una minoría étnica. Se calcula que hay 300 millones de población indígena mundial en más de 70 países, y hoy es uno de los principales asuntos de interés de la comunidad internacional. En Chile existen 1.714.677, representando el 11,11% de la población, según el Censo 2012, por lo que también es tema a nivel local.

Para asegurarse de que los miembros de las minorías étnicas no sufran discriminación, hay que ser consciente de que muchas personas tienen prejuicios o actitudes personales hacia diferentes etnias, que vienen desde el desconocimiento sobre estos grupos. El prejuicio puede surgir de una falta de conocimiento sobre este tipo de grupos y para evitarlo se recomienda seguir tres principios fundamentales del derecho internacional, que son la protección de la identidad, la no discriminación y la participación efectiva de estas minorías en la sociedad.

La protección de las minorías y su participación igualitaria en todas las esferas de la vida es parte de los derechos humanos fundamentales y es, al mismo tiempo, una necesidad social como consecuencia de la globalización.

La discriminación de las minorías étnicas en el trabajo impide a las personas expresarse y participar plenamente, debilitando de este modo la igualdad y la justicia en el lugar de trabajo. La eliminación de ésta es fundamental si se quiere avanzar hacia una cultura en la que los valores de la dignidad, la libertad, la justicia y la unión sean algo más que solo palabras al viento. Una sociedad sana es en la que todos los individuos, sean cuales sean sus características físicas, culturales o sus creencias, pueden escoger libremente la orientación de sus caminos profesionales, desarrollando plenamente sus aptitudes y competencias, y premiados por sus propios méritos. Para facilitar la integración también se puede consultar e involucrar a las minorías indígenas en la toma de decisiones, programación y liderazgo, dándoles los medios para expresar sus opiniones y participar plenamente en el diseño, valoración, monitoreo y evaluación de las actividades.

La eliminación de la discriminación en el trabajo es un elemento indispensable de cualquier estrategia para reducir la pobreza y alcanzar un desarrollo sostenible.

Recomendaciones

Es importante tener en cuenta la inclusión de los miembros de las minorías étnicas dentro de la sociedad, y sobre todo dentro del mercado laboral, como una prioridad política. También hay que eliminar las barreras específicas que impiden la inclusión de estos miembros, a favor de la integración en los mercados laborales para que puedan ser parte de los equipos de trabajo como cualquier persona ya que su aporte es fundamental para crear ambientes integrados y multiculturales.

Una correcta inclusión de minorías étnicas en grupos de trabajo pasa por generar el apoyo necesario para el aprendizaje mutuo, potenciando las buenas prácticas. Al poner foco en el desarrollo de los individuos, fortaleciendo las herramientas analíticas y elaborando planes en donde el conocimiento pueda ser compartido entre todos, lograremos que la sociedad entienda y aprenda sobre este tema para enriquecer los ambientes de trabajo, y también de nuestra sociedad.

La integración de los miembros de minorías étnicas no es solo una cuestión de justicia, de solidaridad social, sino que además una ventaja competitiva para las empresas ya que mejoran su reputación y les entregan una visión más completa desde equipos de trabajos más diversos. La política de diversidad puede ser parte de un enfoque más integral hacia la llamada Responsabilidad Social Empresarial.

La discriminación en el trabajo no desaparecerá por sí sola y tampoco el mercado se ocupará de eliminar el problema. La eliminación de la discriminación requiere que todas las partes se realicen esfuerzos durante un período de tiempo prolongado. La lucha contra la discriminación no sólo es deber de los gobiernos, sino que de todos. Empresas, organizaciones de empleadores y de trabajadores, víctimas de discriminación y sus asociaciones, tienen interés y un papel que desempeñar a la hora de lograr la igualdad en el trabajo.

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