Cambiemos el rumbo de navegación con Walmart Chile

28 Abr, 2016 |

En 1997 el navegante estadounidense, Charles Moore, regresaba desde Hawai a su casa en California. En alta mar navegó durante varios días a través de lo que llamó una inmensa “sopa de plástico”, no había lugar para ver mar en todo el horizonte. En ese momento no pudo cambiar el rumbo de su navegación, pero, esas imágenes sí cambiaron el rumbo de su vida: Moore, se propuso  difundir este lamentable hallazgo y sensibilizar a la población con las cifras que recoge en sus investigaciones.

Desde la década del 50, el plástico se presentó como la respuesta para una vida más cómoda y moderna: más práctica en términos domésticos, con nuevas soluciones industrializadas y en la que el atributo de desechable representaba un valor agregado para el producto. Desde entonces, el consumo de plástico per cápita se ha incrementado en más de cien veces, sin embargo, el problema no es esencialmente el plástico, si no que nuestra actitud frente a él.

Una de las claves está en informarnos para considerar la cadena completa de la vida del plástico y hacernos algunas preguntas:

En la etapa de la compra: El producto, ¿tiene un diseño eficiente en términos de embalaje?, ¿usa plástico reciclado?, ¿el envase es reutilizable?, ¿el plástico que contiene es reciclable? Y en base a estas preguntas, elegir el producto más sustentable.

Después del consumo: ¿Me estoy haciendo cargo de la basura plástica resultante del producto que yo decidí comprar? ¿soy realmente consciente de que este contenedor plástico tuvo una vida útil extraordinariamente corta en comparación con el tiempo que demorará en degradarse? ¿Puedo evitar que este residuo llegue a un vertedero o acabe en el mar?

Muchos de estos plásticos se fragmentan con ayuda del sol y la sal del mar, pero las moléculas de plástico sólo son más pequeñas, no han desaparecido. Las cifras de las investigaciones de Charles Moore revelan que desde que comenzó a tomar muestras en los océanos, la relación de moléculas de plástico y plancton (vida) ha aumentado de 6 a 1, hasta 36 a 1, lo que demuestra que en algunos lugares, hay más plástico que plancton. Aunque este problema sea, relativamente imperceptible a nuestros ojos, el daño que ha causado en la gran mayoría de los ecosistemas marinos es irreversible. Miles de animales mueren año tras año por el consumo prolongado de plástico o porque algún objeto plástico contundente ha obstruido su sistema digestivo.

Esta gran isla de plástico flotante ubicada en el giro de alta presión del Pacífico Norte crece a diario y ya se le atribuyen  2.300.000 Km2, lo que es equivalente a tres veces el territorio de Chile Continental. Se alimenta  con elementos plásticos que viajan, entre otros, desde la costa este de Asia y desde la costa oeste de Estados Unidos durante 2 y 5 años respectivamente. Lamentablemente el problema no termina aquí. Recientemente se han descubierto nuevas islas flotantes de plástico en el Océano Índico, el Atlántico Norte, Atlántico Sur y en el Pacífico Sur, afectando esta última directamente las costas de Isla de Pascua.

Según el Ministerio del Medio Ambiente, en Chile sólo reciclamos el 12% de las 850 toneladas de plástico que consumimos al año y gran parte de los que residuos que no logran ser reciclados son botellas y bolsas de plástico. Hoy es posible cambiar este rumbo con múltiples alternativas que existen para ti y tu familia: puedes usar bolsas reutilizables si las necesitas, pero después de utilizarlas asegúrate de deposítalas en los receptáculos disponibles en tu comunidad para que luego sean recicladas. Respecto a las botellas, prefiere consumir las retornables.  Al elegir productos envasados, prefiere aquellos que hayan invertido en un diseño más sustentable. Por último, procura reducir el consumo de envases que se usan una sola vez y que demoran años en degradarse.

¡Lleva tus envases de plástico a los Puntos Limpios que encuentras en este mapa y dale un nuevo rumbo a los desechos!

 

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