Las tres palabras mágicas

9 Sep, 2015 |

Santiago es una ciudad en donde todos andamos muy rápido y con poco tiempo que desperdiciar. La vida avanza a pasos agigantados y vamos perdiendo los espacios para vincularnos con quienes nos rodean.

En esta vorágine, sucede a veces que nos perdemos y que olvidamos cuáles son los principios básicos de convivencia entre nosotros mismos. Damos por sentado que el conserje nos abre la puerta, creemos que es obvio que la cajera nos atienda y nos bajamos de la micro sin siquiera reparar que hay un chofer manejándola. ¿Cuándo fue la última vez que pusimos atención a todos quienes nos ayudan a funcionar en el día a día? Quizás nunca, y si queremos avanzar a ser una sociedad más amable y feliz, es súper necesario que hagamos ese ejercicio.

Hola.

Por favor.

Gracias.

Tres simples palabras que son la clave para ser más felices.

Creemos que es lo más lógico decirlas a quienes conocemos y con quien convivimos en el día a día, ¿pero qué pasa con toda esa gente que pasa por nuestro lado y que también lo merece? Saludar a quien te atiende en un local, dar las gracias al chofer de la micro, pedir las cosas por favor al mozo en el restaurant… son gestos que pueden marcar la diferencia. O también podemos ir un paso más allá y empezar a apreciar lo que mucha gente hace por nosotros todos los días: a tus colegas, a tus vecinos, a tus jefes… todos merecen, por uno u otro motivo, un “gracias” por lo que te ayudan a conseguir en tu vida diaria.

Haz el ejercicio durante una semana y recuérdate todos los días usar esas tres palabras con gente que habitualmente no lo harías. No sabes cuánto podrías alegrar a alguien al sentirse apreciado, y tú también te sentirás mejor de estar contribuyendo a crear una sociedad en la que todos podamos vivir mejor.

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