Mujeres en Retail: “Las oportunidades hay que aprovecharlas al máximo”

26 Nov, 2014 |

Las mujeres han ido tomando espacios relevantes en el mundo laboral. Habilidades características del género, tales como su sensibilidad, su meticulosidad o su capacidad de manejar muchas cosas a la vez pueden ser las que las han llevado a imprimir el sello femenino en los equipos de trabajo, lo que ha contribuido a ser valoradas con sus aportes en un mundo cada vez más desafiante.

Para potenciar la participación de mujeres en cargos de liderazgo en la empresa, Walmart Chile implementó el programa Mujeres en Retail, que entrega   herramientas a las mujeres de la compañía para acelerar su carrera dentro de ella, con el fin de generar nuevos espacios que incentiven la inclusión femenina y aprovechar al máximo las ventajas que otorga la visión femenina dentro de los negocios.

Una de las particiapntes  de este programa es Natalia Montecinos, Jefa de Servicio a Personas en Lider Express San Pablo de Santiago Centro. Cuenta que fue el entusiasmo de su jefe, quien la seleccionó para participar, lo que la contagió desde el primer momento: “¡Él estaba súper emocionado, casi como si fuera un premio para él! Vio mis capacidades y otras cosas que uno no ve, pero que a veces es alguien externo quién sí las visualiza. Me pareció genial y le dije que las oportunidades había que aprovecharlas, por lo que aprovecharía esta al máximo”, cuenta Natalia.

Las expectativas de Natalia respecto del programa  era el asistir a algo mucho más teórico que práctico, pero la realidad fue otra: “Es mucha práctica, sobre todo una práctica interior como mujer, sacando provecho a tus capacidades, tus cualidades, cosas que quizás ni uno misma conoce, y todo esto puede ser usado en tu vida personal y laboral, haciendo que tu gente sea tan comprometida como tú en lo que estás haciendo.  Ha sido súper sorpresivo, no pensé que era así… es grupal, pero a la vez muy personal”.

Las mujeres pueden ser agentes de cambio, y así también lo plantea Natalia. Ella cree que hombres y mujeres somos muy diferentes a la hora de enfrentar el mundo laboral: “Las mujeres somos más detallistas, y no quiere decir que los hombres sean más ‘al lote’, sino que nosotras sí nos preocupamos de detalles, como por ejemplo la puntualidad. Creo que en general somos más responsables porque nuestra crianza ha sido así, siempre demostrando que somos más que mamás, dueñas de casa y trabajadoras… las mujeres pueden ser mucho más ahora”.

Natalia cuenta que ella ha cumplido con el programa aplicándolo a todos los ámbitos de su vida, “uno valora más a las personas, uno escucha más, uno empieza a entender más cosas, uno tiende a trabajar como caballo de carrera y no se detiene en los detalles, que no por ser pequeños son menos importantes”.

Sobre lo aprendido en el programa, Natalia reflexiona: “A lo mejor uno no se da el tiempo de conversar, agradecer o preguntar que siente la gente por uno, y darme cuente de esto me hace sentir que esto sirvió, necesitábamos algo que nos moviera el piso y nos mostrara ese lado más humano que a veces perdemos, y además el lado de mujer, más sentimental. Tratamos de ser más duras para no mostrarnos débiles, ha sido un proceso bonito. Siempre les comento a mis compañeros que ha me han hecho hacer cosas que de otra manera no habría hecho, ha sido muy gratificante”, afirma.

Al hacer una proyección sobre hacia dónde quiere encaminarse, Natalia tiene claro el panorama: “Ojalá que esto sirva para potenciar al máximo mis capacidades… quizás ser subadministradora y poder seguir enseñando, porque esa es la idea: cuando uno tiene un cargo superior es para avanzar con la gente que viene de más abajo y ser un ejemplo para ellos. En tres años más me gustaría eso, ser un ejemplo para otras personas que estén a cargo mío y que puedan seguir mis pasos”, concluye con una gran sonrisa.

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