¿Para qué desperdiciar? ¡Aprovecha al máximo todos tus alimentos!

27 May, 2016 |

Es un hecho: a nadie le gusta botar comida, pero muchas veces tenemos que hacerlo aunque no nos guste. Esto es algo que no solo sucede en nuestra cocina, sino que además en tiendas, supermercados y el rubro de la banquetería… ¿imaginas cuánta comida se va a la basura? Aproximadamente un 30% de la producción a nivel mundial se pierde, y si la naturaleza nos pasara la boleta respecto de lo que este desperdicio significa, podríamos calcular una cuenta de aproximadamente 750.000 millones de dólares al año.

En el informe “The Food Wastage Footprint”, realizado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por su sigla en inglés) se revela una realidad preocupante. Pocas veces nos hacemos conscientes de cuánto daño hace el desperdicio de comida en el mundo al botar alimentos que ni siquiera pudieron servir nutricionalmente a un humano. El problema del hambre y la contaminación se funden de la peor manera en este caso, por lo que es importante que entendamos cómo podemos controlar esta situación y evitarnos problemas económicos, ambientales y sociales.

Aquí te entregamos algunos datos sobre cómo podemos aportar con nuestro grano de arena a este problema mundial:

Planifica con anticipación tus comidas

Al planificar el menú de manera semanal o mensual, sabrás exactamente qué comprar y en qué cantidades, ahorrando dinero y comida que no usarás.

Mantén en buen estado tu refrigerador

La comida debe ser conservada entre 1 y 5 grados Celsius, por lo que mantener la temperatura de tu refrigerador ayudará a preservar la frescura de tus alimentos por más tiempo.

Sirve porciones más pequeñas

El moderar las porciones que pones en los platos ayudará a que botes menos comida cuando ésta sobre.

Planifica bien tus compras

Haz un análisis real del estilo de vida y consumo de tu familia y piensa si es realmente necesario comprar en grandes cantidades. Con esto, evitarás que muchas cosas terminen con hongos o en mal estado.

Estos simples hábitos te generarán un ahorro al bolsillo y un aporte al medio ambiente. Con un poco de conciencia y planificación, podríamos ayudar efectivamente en el problema del desperdicio alimentario y así hacer respirar mejor a nuestro planeta.

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