Trote a paso firme

15 May, 2013 |

Son las 9 de la mañana de un sábado y muchas personas se acercan trotando a paso firme por el parque. Se ven felices, vigorosos y sanos. Andrés,  los mira desde la terraza de su departamento. En su interior sabe que le haría bien sumarse pero le falta motivación, vuelve a la cocina cuando el microondas hace click avisando que su pan con queso caliente ya está listo.

Algo al interior de Andrés también hizo click. Invitarse y darse la oportunidad, como nos dice Daniela Mazzucchelli, 34 años, diseñadora y mamá de Trinidad de 7, cuenta que hace 4 años experimentó un giro radical en su calidad de vida por decir sí a ese click que la invitó un día a trotar.

“Todo partió porque estaba gordita y sentía que no podía correr detrás de mi hija cuando se me escapaba, me dolían las rodillas, después de una cuadra me costaba respirar, era bien vergonzoso”, recuerda. Como Daniela hay muchos hombres y mujeres que por falta de tiempo, motivación o simplemente porque el deporte les parece algo lejano, de gimnasio o caro, no se toman el tiempo para pensar en qué opciones se acomodan a sus intereses. El trote se practica al aire libre, el equipamiento básico consta sólo de un buen par de zapatillas, ropa cómoda y punto.

Según la última Encuesta Nacional de Salud, un 67% de los chilenos tiene problemas de sobrepeso y obesidad, lo que se suma a un estilo de vida pasivo. Daniela nos cuenta que empezó  a salir a trotar sola,  partió corriendo 1 kilómetro cada 2 días, luego 3 veces a la semana, luego 4 y a las dos semanas empezó a correr  todos los días, mejorando sus tiempos de trote compitiendo sólo consigo misma. Con los meses sumo a esta rutina a su hija Trinidad y a su perra Cloe, comparten este rato de deporte que se convirtió en parte del entretenimiento y disfrute familiar al aire libre. Luego de dos años, dice Daniela:  “había bajado 20 kilos,  me sentía más liviana, respiraba mejor, dejé de fumar y me empecé a sentir más feliz, más contenta, no sólo por algo físico sino también sicológico, te llenas de vitalidad y sientes que la única presión que tuviste fue probarte a ti misma que podías”.

“No me voy a convertir en una modelo de revistas, ni seré una maratonista profesional, pero creo que mi calidad de vida es infinitamente mejor, mi salud y físico también. Siento que dónde esté puedo salir a trotar, que me distraigo mientras disfruto” dice muy convencida.  Ese click que llevó un día a  ponerse las zapatillas a Daniela, puede ser la invitación que estás esperando para darte la oportunidad y decir “sí lo voy  a intentar”. ¡Anímate!.

 

Por Carolina Darrigrande

*Si quieres conocer algunas iniciativas de Walmart Chile para mejorar la calidad de vida de las personas, lee aquí.

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